Jóvenes de Emprender abren nuevos caminos




Maximiliano Taborda, Alejandra Alcaide y Gianina de León son tres jóvenes de 21 años que participaron durante el 2016 de EmprenderLab.uy, proyecto de Empleabilidad Juvenil de Fundación Telefónica – Movistar.
Este año  accedieron a una oportunidad laboral y tienen planes de seguir creciendo ¡Conocé la historia!

El laboratorio de futuro juvenil, EmprenderLab.uy, busca que los jóvenes incrementen sus oportunidades educativas y laborales a partir de la educación en tecnologías, el aprendizaje de habilidades para la vida y el acompañamiento social. El 50% de los jóvenes que participan son derivados por el programa Jóvenes en Red (JER),  impulsado  por INJU – MIDES.

En su Fase II, el proyecto apunta a que los jóvenes desarrollen su competitividad laboral y profundicen su formación en programación y electrónica.

“Estaba buscando trabajo, fui al INJU y me dijeron que en Fundación Telefónica  funcionaba este proyecto que enseñaban arduino y programación, me entusiasmó la idea. Quería adquirir conocimientos y me intrigaba. Me gustó y estaba bueno conocer otras cosas y otras personas” comenta Gianina de León, una de las estudiantes derivada por JER.

Maximiliano asegura que antes de Emprender no hacía nada, “había dejado de estudiar, trabajaba en zafra, periodos cortos que no me servían porque era poco”.

En Emprender, los jóvenes piensan, diseñan y desarrollan proyectos tecnológicos como soluciones a problemas de su entorno. Aprenden programación y arduino en módulos. Al culminar la formación, los jóvenes son certificados a través de la Universidad Católica del Uruguay, otro aliado del proyecto.

Algunos de los proyectos están inspirados en otros proyectos que los jóvenes han investigado y a los cuales les dan su visión. Algunos ejemplos fueron: regaderos automáticos que se activan con sensores de humedad, juegos infantiles programables, espacios inteligentes  donde se regula la cantidad de luz; papeleras de basura que se abren de forma automática al percibir movimiento, entre otras ideas. Lo más importante es que desarrollan prototipos tecnológicos con base en conocimiento especializado del que se apropian.

“El año pasado hicimos un proyecto que se llamaba Tacho Nacho que estaba muy bueno. Tenía sensores que le pasabas la mano y se abría para que no tuvieras que estar en contacto con la basura. Tenía una pantalla Led que decía “muchas gracias”, comenta Alejandra. También resalta el trato de los profesores y los compañeros, “cuando iba al liceo dejé por ese tema, los compañeros y los profesores eran diferentes. Acá eran más compañeros, estaba bueno”.

Maximiliano asegura que Emprender le ayudo porque empezó a tener orden en su vida, “cuando empecé tuve una rutina: levantarme temprano, venir a estudiar, hacer algo. Me ayudó mucho tener una rutina”.

Del esfuerzo quedan las Oportunidades

 

Fundación Telefónica – Movistar cumple un rol activo como “facilitadora” de la gestión ante empresas amigas, el Ministerio de Trabajo, centros de educación formal y no formal, con el propósito de encontrar una oportunidad para aquellos jóvenes que quieran realizar su primera experiencia laboral en condiciones formales.

De ahí que se esté conformando la Red De Empresas Amigas Telefónica (READ), se tenga un consolidado de Jóvenes Referidos y se propicien espacios de sensibilización con Empresas del rubro o con aquellas que acepten la invitación.

Trabajamos el tema de empleabilidad que nos ayuda mucho con el trabajo. Cómo presentarnos en una entrevista de trabajo, qué hacer, qué decir. La verdad que me ayudó mucho a abrir la cabeza” comenta Maximiliano.

A través de la organización El Abrojo, aliado para el tema Empleabilidad y proyecto de vida, los jóvenes participaron de un proceso de selección para ser guías de museo durante 1 año en la ciudad de Montevideo. Luego de varias instancias de valuación y de esperar con mucha ansiedad, quedaron seleccionados los tres. Ahora les corresponde hacer su parte.

Al respecto Gianina comenta, me puse re contenta porque era lo que estaba buscando, un trabajo. Me llamaron, se preocuparon por mí y porque vaya a las entrevistas. Me hicieron varias, traté de no faltar a ninguna y yo entusiasmada”.

Antes de emprender no hacía nada, estaba en mi casa con mis 2 hijos, no estudiaba, no hacía nada. No me imaginaba hacer un curso y menos trabajar. ¿Y ahora? Estoy contenta porque se me dio esta posibilidad y nunca pensé en   trabajar en un museo, porque no terminé el liceo y nunca pensé en una oportunidad así, está bueno porque es un ingreso más para mi casa” nos cuenta Alejandra.

Tres breves experiencias se cruzan en un proyecto, un espacio, un laboratorio donde día a día los jóvenes tejen sus trayectorias de vida. Ellos solo necesitan una oportunidad.